Me enamoré otra vez.
Desde hace como tres meses estaba aburrida de ir al gimnasio. Y también me aburrían las clases de Taekwondo, que amo, pero ya no lo quería ver, es decir, no quería entrenar. Pero si algo he aprendido de este deporte es a presentarme aunque no quiera entrenar. (Puede ser que algo tenga que ver mi sobrepeso ¿ no?) Gracias a Dios se acabó la membresía del gimnasio. Ya tenía la excusa para no ir, pero ¿ahora?¿qué hago? Después de mucha deliberación decidí entrar a la natación, con la consigna de intentarlo por un mes, y de ahí, si no me atrapaba, buscar otra pasión...y me enamoré otra vez 😍. Tengo dopamina all over my hot fat body. Lo que más me enamora es no saber nada y aprender. Los diez primeros días me ha dolido hasta la conciencia. Me hundo como una piedra por no saber flotar como debiera, he tragado agua por montones, me ha entrado agua a la nariz, lo cual odio con todo mi ser y lo peor de todo, me ha faltado el aire a cada rato. No sé respirar mientras nado, encima soy chueca...